INOCENCIA

Los sueños pueden abrazarce
en el puño de una mano
pero se ahogan y mueren apretados
en el cansancio y la oscuridad de su cárcel
abre, entonces lentamente
tus dedos y déjalos volar
nacieron para tener alas y
jamás en un puño retozar
acúnalos mientras vuelan
y suéñalos mientras existen
la calidez de su vuelo
compensara el vacío de no tenerlo
y dejemos que lleve consigo
el puñado de esperanzas que nos deja
llena el corazón de su pureza
pues, cuando vuela uno, nacen otros
si pleno estas de nobles sentimientos
siempre habrá un sueño alimentando tu inocencia.
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