desperte como si un ángel hubiese deslizado con suavidad un pequeño aletear sobre mi nariz, habrí los ojos y sonreí al verle . su sonrisa era llena de cariño y complacencia, le miré con igual dulzura y pensé ¿cómo pudo después de todo lo pasado haber logrado reencantarme, enamorarme nuevamente con más íntesidad aún que a una adolecente? era extraño, pero maravilloso a la vez, alzé mis manos y lo atraje suavemente hacia mi cuerpo que desnudo le llamaba para brindarle todo el deseo despierto y contenido durante tanto tiempo.