Parada de manos
Ayer escribí en un papel Que la tibieza de tu piel sólo se podía comparar Con la inmensidad del mar Solo puedo así pensar Después que tu partida Me ha dejado en el anden Como reflejada en un espejo Sin derecho, sin revés Andando hasta de cabeza Con intrincada torpeza Siendo forjadora de sueños Que se quiebran en mil pedazos.