El día se conjungo en plenitud, el sol la brisa matinal llenaban de una sensación de plenitud hasta mis pulmones al respirar esa perfección de día.....espere...mientras veía como ivan y venian vidas ajenas y lejanas a la realidad que pronto iva a vivir....no te conocí ..más delgado, pero igualmente atractivo me mirabas imponente, como pidiendo mi atención....mis ojos nunca han podido resistirce a mirarte con dulcura y llena de alegria camine hacia ti. En mi interior aparte de sentir esa felicidad bullia una sensación que me preparaba para la posterior situación que escucharia. Aquel día era nuestro último encuentro.....como lápida cayó sobre mi, tu voz y las lágrimas contenidas de emoción y del deseo irefrenable de amarte se agolparon en la ventanas de mi alma, sin embargo, no lloré, la quietud de tus palabras y la dulcura de tu mirada frenaron su caida y rodaron hacia mi corazón llenandolo de dolor, por un momento no escuché lo que decias, solo sentía ese dolor en el pecho que sol...